Editorial

Editorial Mayo – Junio 2021

Usar cubre bocas, cuidar la sana distancia, mantener sanitizados nuestros espacios y lavarnos frecuentemente las manos para protegernos de la Pandemia del Covid-19, no es lo único en que tenemos que poner atención por los tiempos que vivimos.

Más de un año con restricciones de desplazamiento, de encierros totales o parciales, la lejanía física de nuestros seres queridos, compañeros de trabajo, amigos y con el entorno citadino al que estábamos adaptados puede repercutir en nuestra estabilidad emocional.

La soledad para quienes deben enfrentar la pandemia alejados de los suyos e incluso la convivencia en exceso con los mismos familiares todos los días, todo el día, igual nos puede generar conflictos que no debemos dejar pasar.

Hoy nuestra mente puede estar sufriendo episodios de ansiedad, tristeza, desesperanza y otros pequeños conflictos que pueden degenerar en males mayores.

Por eso es importante que observemos, no sólo las medidas físicas de prevención del Covid-19, sino también aquellas señales de que nuestra conducta o la de alguno de nuestros seres queridos no es la misma que antes de la pandemia.

Es normal que nos aburramos, que de vez en cuando nos sintamos acorralados, sin libertad, con deseos urgentes de regresar a lo que llamamos la normalidad, esa que nos quitó el Covid-19, pero cuando cualquiera de estas manifestaciones se torna recurrente o permanente, es momento de tomar cartas en el asunto.

Y no, no se trata de regañar al adolescente que se vuelve ajeno, huraño o violento, ni que castiguemos al que deje de comer por varios días, o que creamos que el abuelo o el adulto esté siempre ensimismado, triste y alejado sin hablar.

Se trata de leer esas señales como el momento de recurrir a un especialista de la conducta, un psicólogo o un psiquiatra.

Si el tema nos mortifica y creemos que no puede ser tan grave como ir con un especialista, consultémoslo con nuestro médico general, este nos dará la mejor opinión sobre qué hacer.

Cuidarnos de la pandemia es responsabilidad de todos, requerimos de estar alertas y atender cualquier señal de alerta que nos indique que algo no está bien y hay que atenderlo!

No lo olvides, por tu salud… Vive Más!

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