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SARAMPIÓN

Aunque el COVID 19, acaparó la atención de las autoridades de salud y de la población en general, no se descuida el resto de las patologías y una de ellas es el sarampión, que también es una enfermedad viral altamente contagiosa, pero que es prevenible por una vacuna.

El sarampión es una enfermedad por muchos conocida y desde hace muchos años se mantiene una vigilancia epidemiológica debidamente estructurada para cuidar su control y erradicarla de territorio mexicano, que al detectar un casos, se realizan los protocolos sanitarios necesarios para controlar y evitar los brotes, que ha diferencia del COVID 19, que se está aprendiendo de ella, los retos son diferentes.

Una persona que presenta COVID 19 puede transmitir la enfermedad de 2 a 3 personas, pero el sarampión es de las enfermedades más transmisibles e infectocontagiosas que existen, una sola persona puede infectar de 12 a 18 personas más si no cuanta con la vacuna y puede registrar la enfermedad más adelante.

Aunque el sarampión se ha logrado limitar y en varios años no se habían registrado casos, en el mes de febrero a mayo del 2020 se presentaron 196 casos en la ciudad y estado de México, de los cuales el 80 por ciento no tenía antecedente de la vacuna, el mayor número de ellos tenía entre 20 a 39 años de edad y también en este mismo año se presentaron pacientes y brotes de esta enfermedad en Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Uruguay, entre otros.

Es importante destacar que el sarampión es una enfermedad que podemos prevenir con una vacuna y en Tamaulipas se tiene los accesos gratuitos a ella  para cumplir con la demanda y en los últimos 3 años se ha logrado la aplicación de más de 160 mil vacunas de triple viral.

El sarampión es una enfermedad viral sumamente contagiosa, con cuadro clínico que se caracteriza por fiebre, dolor de cabeza, inflamación de los ojos, resfriado, tos, dolor de garganta; entre otros; entre el tercero y séptimo día aparece una irritación característica con manchas rojas pardas que evolucionan a erupciones que inician en la cara, después se generalizan en todo el cuerpo y permanecen de cuatro a siete días para concluir en descamación.

Al igual que el COVID 19, este padecimiento se propaga a través del aire al aspirar aerosoles infecciosos originados al toser o estornudar, su periodo de desarrollo es de 7 a 21 días y el período de transmisibilidad es desde poco antes de que inicien los síntomas, por ejemplo cuatro días antes de que se presenten las erupciones (granitos).

Debemos poner especial atención en niños y los adultos mayores de 60 años cuando presentan este tipo de manifestaciones clínicas; debido a que existen complicaciones como neumonía, dificultad respiratoria, diarrea grave que puede llegar a deshidratar rápidamente al paciente, así como inflamación en el cerebro.

Al identificar cualquiera de estos síntomas, acude al centro de salud para el diagnóstico del sarampión, en donde se realiza una serie de interrogantes como sí saliste de viaje o recibiste vistas que vienen de otras entidades o extranjeros, para estar seguro que se trata de esta enfermedad.

QUIÉNES SE DEBEN VACUNAR?

Para la vacuna Triple Viral que protege al individuo del sarampión rubeola y parotiditis, se aplican dos dosis, la primara al cumplir el año de edad y una segunda dosis a los 6 años de edad o al ingresar a la escuela primaria.

La vacuna triple viral se aplica en el brazo, es segura y las únicas reacciones que se llegaran a presentar son mínimas como dolor de cabeza, fiebre, debilidad, entre otras, pero no se comparan a las que podría tener si no se vacuna.

EXAMEN DE  DETECCIÓN

Existen diferentes métodos para realizar la prueba de sarampión, entre las que destacan:

  • ANÁLISIS DE SANGRE que se obtiene de una vena del brazo con una aguja pequeña.
  • MUESTRA CON UN HISOPO este es un método muy importante, en el cual se utiliza un hispo especial para tomar una muestra de la nariz o la garganta.
  • ASPIRADO NASAL otra muestra que se puede realizar es el aspirado, el cual consiste en inyectar una solución salina en la nariz para extraer la muestra succionándola delicadamente.
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