Noticias

SÍNDROME METABÓLICO, ANTESALA DE LA DIABETES MELLITUS Y ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

El síndrome metabólico (SM) incluye una gama de alteraciones celulares y moleculares que ocasionan aumento del riesgo para desarrollar diabetes mellitus tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Para su diagnóstico los criterios difieren entre población adulta y pediátrica.  En los Cuadros 1 y 2 se muestran de acuerdo a diferentes organizaciones.

 

Cuadro 1.- Criterios diagnósticos del síndrome metabólico en adultos

COMPONENTES OMS

(1998)

EGIR NCEP

ATPIII

(2001)

AACE IDF

(2005)

AHA/NHLBI

(2005)

Resistencia a la insulina (RI) Presente Presente
Glucosa ayuno  

≥ 110 mg/dl

 

≥ 1110 mg/dl

≥ 110 mg/dl ≥ 110 mg/dl ≥ 100 mg/dl ≥≥ 100 mg/dl
Glucosa 2 horas ≥ 140 mg/dl

(DM2)

≥ 140 mg/dl

(no DM2)

Circunferencia de cintura (cm) ≥94 masc

(≥80) fem

>102 mas

(>88) fem

≥94 (≥80) >120

(>88)

Relación Cintura / cadera (>0.9) (>0.85)
IMC >30 ≥25
Presión arterial ≥140/90 ≥140/90 ≥130/85 ≥130/85 ≥130/85 ≥130/85
Triglicéridos (mg/dl) ≥150 ≥177 ≥150 ≥150 ≥150 ≥150
HDl-Colesterol

(mg/dl)

<35 (<38.7) <38.7 <40

(<50) fem

<40 (<50) fem ≤40 (≤50) fem ≤40

(≤42) fem

Diagnóstico RI o alteración de la glucosa más dos de los otros factores RI más 2 de los otros factores Dos o más componentes Depende de la clínica basado en factores de riesgo de RI Obesidad central más dos componentes Tres o más de los componentes

 

EGIR; European Group for the study of Insulin resistance;   NCEP (ATPIII): National Cholesterol in Education Program (Adult  Treatment Panel III);  AACE: Association of American Clinical  Endocrinologist; IDF: International Diabetes Federation;  AHA/NHBLI: American Heart Association/National Heart, Lung and Blood Institute; (≥) igual o mayor  (>) mayor (<) menor

Cuadro 2.- Criterios diagnóstico de síndrome metabólico en niños

COMPONENTES MENORES DE 10 AÑOS DE EDAD DE 10 – 16 AÑOS DE EDAD MAYOR DE 16 AÑOS
Alteración de la glucosa o DM2 ≥ 100 mg/dL ≥ 100 mg/dL

o DM2

Circunferencia  abdominal (cm) > centila 90 > centila 90 Masc 94

Fem 80

Presión arterial (mmHg) (*) Sistólica ≥ 130

Diastólica ≥ 85

Sistólica ≥ 130

Diastólica ≥ 85

Triglicéridos (*) ≥ 150 mg/dL ≥ 150 mg/dL
HDl-Colesterol (*) ≤ 40 mg/dL < 40 masculino

<50 mujeres

(*) No se puede diagnosticar SM pero debe vigilarse al niño si presenta factores de riesgo

 

En pediatría, desde el 2007, la Federación Internacional de Diabetes (IDF) considera a la obesidad abdominal, la hipertensión, los triglicéridos altos y la disminución de HDL- Colesterol como los principales.

 

La prevalencia del SM ha incrementado en forma global, particularmente en la última década al punto de alcanzar cifras epidémicas. En niños existen diversos estudios que difieren según la condición del peso y de los criterios diagnósticos empleados. Como es el caso de Chile donde se reporta en el 4% en niños con sobrepeso y de 30% en niños con obesidad.

 

En México, en Campeche, reportan 20% en escolares con sobrepeso, con base en los criterios de IDF y destacan que la resistencia a la insulina está presente en el 51%.  En la Ciudad de México en adolescentes encontraron que 12.5% presentan síndrome metabólico, y el componente más frecuente fue el HDL –colesterol bajo en 38% de los casos. En Monterrey en niños de 6 – 12 años refieren 11.0% en el grupo de sobrepeso y de 73.9% en los severamente obesos. En el cuadro 3 se muestra la prevalencia de del SM en diferentes lugares del país.

Cuadro 3.- Prevalencia de Síndrome Metabólico en niños y adolescentes de México

LUGAR AÑO* PREVALENCIA CRITERIOS GRUPOS DE EDAD (años)
Ciudad de México 2010** 12.5% IDF 12 – 16 años
Estado de México 2008 18.62%

8.2%

ATPIII

IDF

Adolescentes
Campeche Campeche 2010** 20% IDF 11 -13
Tuxtla Gutiérrez  Chiapas 2005-2006 1.6% NCEP-ATPIII 12 – 15
Monterrey Nuevo León 2010** 23.3% IDF 6 – 12
Monterrey Nuevo León 2010** 9.4% NCEP-ATPIII 10 -19
Ciudad Victoria Tamaulipas 2011 20% IDF 6 – 15

(*) año (s) de la medición.   (**) año de publicación

 

En México el sobrepeso y obesidad en la edad pediátrica son un problema de salud pública cuya prevalencia de acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Salud Pública 2016 (ENSANUT 2016) es del 33.7 % para el sexo masculino y 32.8 % de los femeninos en el grupo de 5 a 11 años y de 33.5% y 39.2 % respectivamente en los de 12 a 19 años.

 

De igual manera las implicaciones clínicas del SM como son el mayor riesgo de diabetes mellitus y de enfermedades cardiovasculares en la vida adulta obligan a establecer estrategias de diagnóstico y tratamiento temprano que nos permitan ofrecer la oportunidad de brindar a éstos niños y jóvenes el tránsito hacia una vida adulta saludable al disminuir su riesgo cardiometabólico.

 

En la prevención y tratamiento de obesidad y SM, las intervenciones combinadas sobre el estilo de vida han demostrado una eficacia superior, al respecto una revisión sistemática de 64 ensayos clínicos destaca la importancia, especialmente cuando el tratamiento incluye intervenciones dietéticas, actividad física y modificación de la conducta, así como la participación de los padres en los programas de modificación de hábitos de vida.

 

El efecto del ejercicio, tanto aeróbico como de resistencia, se sugiere que puede influir de forma directa en los cambios metabólicos del SM. En cuanto a la duración la evidencia disponible demostró que realizar 40 min/día cinco veces a la semana reduce aproximadamente el 5% de la grasa corporal, el 10% insulina en ayuno y 17% las cifras de triglicéridos, por lo que un grupo de expertos recomiendan 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa tres a siete veces por semana como apropiada para disminuir la grasa corporal y la adiposidad visceral.

 

Con respecto a la alimentación el objetivo general es promover una pérdida gradual o estabilizar la ganancia de peso al reducir la grasa visceral, corregir la alteración de las grasas o normalizar la presión arterial.  La dieta deberá contener todos los componentes esenciales de los grupos alimenticios, con el propósito de proveer una ingesta calórica adecuada y mantener un crecimiento normal. La distribución ideal de la dieta es 50% de carbohidratos, 30% de grasas (con <10% de grasas saturadas y <300mg/día de colesterol) y 20 % de proteínas, sin olvidar el aporte de fibra (edad + 5 g/día) y menos de 6 g de sal al día.

 

La terapia cognitivo-conductual, también ha demostrado disminuciones moderadas del IMC en adolescentes con obesidad a corto plazo como se confirmado en varios estudios.

 

Por último el tratamiento con medicamentos se recomienda en todo paciente pediátrico en la etapa puberal con SM.  en quien no se haya alcanzado un adecuado control con las modificaciones del estilo de vida.  Sin embargo, si existe cardiovascular alto (colesterol alto en la familia), el inicio del tratamiento farmacológico se debe considerar desde el momento del diagnóstico del SM, en conjunto con las medidas de modificación del estilo de vida.  Actualmente se dispone de dos medicamentos que requieren indicación médica.

 

En resumen, el síndrome metabólico debe buscarse intencionadamente en la población con sobrepeso y obesidad, el tratamiento requiere, estilo de vida saludable (alimentación adecuada, ejercicio), reducción de peso e inclusive fármacos que inciden en cada uno de los componentes del mismo, estos últimos deben ser indicados por el médico, pero lo más importante son los cambios en el ámbito familiar, compromiso y corresponsabilidad de los padres y de la familia en general. Por lo que detectar, tratar las causas y efectos de la obesidad desde etapas infantiles, es la medida más efectiva para disminuir las muertes y enfermedades de origen cardiovascular, además de que la prevención tiene un costo económico menor que el tratamiento de las mismas en la vida adulta.

 

Articulo Anterior