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LA RECUPERACIÓN ES POSIBLE

No puede haber una recuperación de ninguna enfermedad sin atenderla, sin conocer de ella. La enfermedad de la adicción está en casa, destruye la vida de quien la padece y también la de sus seres queridos; padres, esposo/a, hermanos, hijos, amigos, compañeros de trabajo, entre otros.
Para entender la enfermedad de la adicción hay que explicar que son dos enfermedades en una: la enfermedad física y la enfermedad mental.
La enfermedad física consiste en que al cabo de un tiempo se desarrolla una “alergia” a las sustancias, ya sea el alcohol o las drogas. Esta “alergia” provoca que el adicto cuando toma esta sustancia no pueda dejar de consumirla y vaya intoxicándose cada vez más. La enfermedad mental hace que el adicto quiera consumir, generando tolerancia y necesitando cada vez más dosis.
La adicción se caracteriza por episodios continuos o periódicos de descontrol, a pesar de consecuencias adversas; como pérdidas materiales, económicas, de amistades, discusiones familiares o separaciones, y por distorsiones del pensamiento; especialmente la negación de padecer la enfermedad y de sus consecuencias. El adicto tiende a minimizar la situación. Esta definición se basa en nuestra propia experiencia con pacientes y sus diversas adicciones y en opiniones profesionales y científicas como la de la Organización Mundial de la Salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe definió La Adicción, como una dependencia de sustancias psicoactivas, una enfermedad emocional, física y con predisposición genética.
Las características son:
• Primaria: No es consecuencia de otras enfermedades.
• Crónica: Persiste a lo largo del tiempo.
• Progresiva: Conlleva cambios físicos, emocionales y sociales acumulativos y que se incrementan mientras el abuso continúa.
• Mortal: Tiene consecuencias fatales para el propio enfermo y eventualmente para las personas de su contexto.

En las adicciones la abstinencia completa es un importante paso para lograr la recuperación, siendo éste uno de nuestros principales objetivos. Durante la adicción activa es difícil que el adicto logre por sí solo concebir la abstinencia completa. Por eso la importancia de llevar un proceso y acompañamiento especializado con profesionales en adicciones y con adictos en recuperación.
El adicto en recuperación aprende a enfrentarse a una vida donde hay consumo, pero ahora aplicando las herramientas adquiridas en su internamiento, así como viviendo el programa de 12 pasos en todas sus acciones.
Aprender a manejar el tiempo libre es uno de los factores que no podemos dejar a un lado, siendo el ocio un foco rojo para el adicto en recuperación.
Tener un cambio de hábitos alimenticios es parte de la recuperación del adicto en recuperación. Hay daños físicos por el efecto de las sustancias que es necesario llevar un régimen alimenticio supervisado por profesionales Nutriólogos en adicciones.
En el tratamiento del Centro Renacer, nuestros pacientes tienen un horario en donde la finalidad es adquirir disciplina, trabajan y conocen acerca de la enfermedad, tienen terapias individuales y grupales; psicológicas y espirituales, así como juntas de A. A., y actividades recreativas. El autoempleo es otro de nuestros objetivos para nuestros pacientes, reinsertarlos a la sociedad productivos, adquiriendo habilidades para poder emprender un negocio e ir reparando su área financiera.
Entrando al tema de las emociones, la recuperación no es sólo tapar la botella, es hacer cambios en pensamientos y actitudes, el adicto necesita hacer conciencia de cuáles son las emociones que ponen en riesgo su recuperación. Siendo éstas un detonante para poder prevenir un consumo.
Muchos adictos llegan buscando ayuda con la idea que la abstinencia es sinónimo a aburrimiento, pero la realidad no es así. La recuperación es sinónimo a cuidar de tu enfermedad, es disfrutar y enfrentar la vida sin consumo, es contactar con la naturaleza, reencontrarte contigo mismo, reconciliarte con la vida, caminando de la mano con un Poder Superior viviendo sin consumo un día a la vez. Cuando se logra la abstinencia; es decir dejar de consumir, se hace más fácil manejar los deseos de consumo y el pensamiento obsesivo. Al tener un deseo y abstenerse, se produce una mayor habilidad para manejar las situaciones de riesgo.
Estando en recuperación poco a poco se empiezan a sanar todas las áreas de la vida. En el Centro Renacer ofrecemos un tratamiento integral, podemos ayudarte.
¡La recuperación es posible!

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