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Una mirada al Trastorno del Espectro Autista (TEA)

 

 Por Alejandro Martínez Del Alto

Todos los padres necesitan sentirse orgullosos de sus hijos, no sólo por sus progresos en la escuela sino también por las cosas que los hacen únicos, los padres de los niños con trastorno del espectro autista, también.

Ser tratados con igualdad  es un derecho de las personas con autismo y sus familiares, contrario a las actitudes discriminatorias que en ocasiones sufren como el rechazo, los sentimientos de lástima o indiferencia, ya que por la condición del autismo suelen ser juzgados en lugar de tener empatía, compresión, respeto y reconocimiento.

La comprensión del Autismo, tal vez sea el mayor obstáculo que represente para quien lo vive en casa, el trabajo y en la calle, ya que su prevalencia es alta, según la OMS en 1 de cada 160 niños en el mundo (2017) y es en verdad poco conocido para las personas, inclusive dentro de ámbito médico, escolar y asistencial.

El Trastorno del Espectro Autista no es una enfermedad, es una forma de desarrollo diferente y para ayudarles con las dificultades que esto conlleva hacer adaptaciones en tiempos, espacios, trato y modo de atención buscando lograr que se sientan seguros, felices y tranquilos pues desde su forma de procesar la información todo lo que se sale del orden lógico y la saturación de estímulos puede llevarlos a interpretar como riesgo potencial, sentirse abrumados e inquietos.

El diagnóstico del trastorno del espectro autista (TEA) suele darse alrededor de los 24 meses de vida, los síntomas varían de un niño a otro y lleva en el nombre el indicativo «espectro» precisamente porque sus manifestaciones son muy diversas, podemos señalar a grandes rasgos que sus manifestaciones se encuentran dentro de cuatro áreas:

– Deterioro de la actividad social

– Dificultades de comunicación

– Alteraciones sensoriales

– Conductas repetitivas y estereotipadas

Los niños con el TEA pueden no seguir patrones típicos al desarrollar sus habilidades sociales y de comunicación. En general, los padres son los primeros en notar conductas inusuales en sus hijos. Con frecuencia, ciertas conductas se vuelven más notorias al compararlos con niños de la misma edad.

En algunos casos, los bebes con el TEA pueden parecer diferentes muy temprano en su desarrollo. Aun antes de su primer cumpleaños, algunos bebes se concentran excesivamente en algunos objetos, rara vez establecen contacto visual y no pueden entablar el juego típico de vaivén ni balbucear con sus padres. Otros niños pueden desarrollarse normalmente hasta el segundo y aun hasta el tercer año de vida, pero luego comienzan a perder interés en los otros. La pérdida o inversión del desarrollo normal al que conocemos como regresión y que ocurre en algunos niños con el TEA.

Éstas y otras conductas del llamado «típico niño con autismo», se pueden presentar, podrían alarmar a padres de familia y maestros, su identificación en etapas tempranas es clave para su comprensión y manejo oportuno, sin embargo hay que debeos cuidar de no estigmatizar al niño y generarle más problemas a causa de la escasa y sesgada cultura que existe sobre el autismo.

Lo que los demás vemos como obsesiones y manías inútiles pueden ser formas de comunicarse y de hacer el mundo más manejable y lógico para ellos. Estas habilidades para imitar, memorizar y ordenar les sirven para defenderse del caos cotidiano, para orientarse en una sociedad con demasiada información y para poner un poco de lógica en todo lo que les rodea.

Las personas con TEA son más hábiles que nosotros en algunas cosas, ven y sienten el mundo de una forma diferente a la nuestra, los que estamos con ellos debemos aprender a escucharlos e intentar comprenderlos, pero sobretodo, hacer que se sientan queridos.

El tratamiento debe ser individualizado para identificar los efectos que se quieren corregir y las terapias adecuadas, considerando los recursos disponibles para cada persona, lo importante es que el tratamiento sea oportuno y permanente, es decir, que todas las personas que están relacionadas con la persona con autismo estén constantemente ayudando a mantener las conductas deseables, contener las crisis y estructurar un ambiente seguro, no basta con la ayuda profesional de médicos, psicólogos, maestros o técnicos.

Existen diferentes tipos de tratamientos, mencionamos los de tipo educativo orientados a desarrollar habilidades escolares, los que ayudan a desarrollar habilidades sociales, terapia asistida con animales, terapia relacionada con actividades artísticas, los que ayudan en la parte sensorial estimulando el neurodesarrollo, los biomédicos cuando se requiere apoyar la parte médica con herramientas tecnológicas, terapias alternativas, las de tipo nutricional, las conductuales y por supuesto el apoyo psicofarmacológico para los síntomas de irritabilidad, agresividad y desorganización conductual.

Las personas con autismo muchas veces son independientes, pueden formar una familia y ser exitosos en su trabajo y sus estudios, pueden gozar de calidad de vida, pero esto implica trabajo, amor y paciencia para encontrar la fórmula adecuada para cada persona.

En caso de sospecha, sugerimos acudir con especialistas en Autismo como pueden ser Neurólogos, Pediatras, Médicos Rehabilitadores o Psicólogos Infantiles o Clínicos con formación Conductual para su eventual diagnóstico, manejo y canalización a terapias y/o actividades de apoyo pertinentes.

Para finalizar compartimos datos curiosos del autismo:

– El 2 de abril se celebra el día mundial de la concientización del autismo

– Se dice que famosos como Albert Enstein, Beethoven, Mozard, Nicola Tesla, Bill Gates, Tim Burton y Michael Phelps tiene rasgos de autismo.

– En el cine se han proyectado muchas historias autismo como: “Cuando los hermanos se encuentran», Mi nombre es Khan», «After Tomas», “Horse Boy», «Mary et Max», «Ocean Heaven», «Adam», «Maraton», «Sueño de una noche de invierno», «Un viaje inesperado», entre otras tantas.

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