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“A ver si como roncas, duermes”

 

Por: Lucía Zambrano

A mí me resulta difícil dormir. Soy del tipo de persona hipersensible al entorno y a todo lo que como o bebo, cualquier cosa hace que se me quite el sueño. En cambio conozco gente que pase lo que pase, duermen como lirones sin importar dónde ni con quién. Cómo los envidio.

Dormir es muy importante para tener salud integral, si dormimos bien se notará en nuestra piel, en nuestras actitudes, en nuestro carácter, en nuestro balance emocional, en todo.

Desde muy pequeñita he presentado este padecimiento y por ello mi madre era muy cuidadosa de no darme alimentos que pudieran alterar mi sistema nervioso y procuraba mantenerme ocupada todo el día para llegar a la noche lo suficientemente cansada para poder conciliar el sueño.

He aprendido diferentes técnicas para dormir bien a lo largo de mi vida tales como practicar yoga, meditación, hacer deporte, evitar bebidas con cafeína después del mediodía, etc. Todo con tal de poder dormir. Sin embargo, hay algo que me ha ocurrido en la adultez y es que al dormir ronco “como una motosierra” –adjetivo que utilizó para describirme uno de mis hijos hace algunos años-. Y eso de roncar también es un impedimento para el descanso completo y reparador que necesitamos todos al dormir.

Pero, ¿por qué ocurren los ronquidos?, ¿cómo evitarlos?, ¿qué es lo que podemos hacer para dormir mejor? El ronquido es un fenómeno acústico que tiene lugar durante el sueño como consecuencia de la vibración de las estructuras naso-orales. Es consecuencia de una resistencia al flujo aéreo en la vía aérea superior. Debe ser motivo de consulta médica ya que puede ocultar un SAOS (síndrome de apnea obstructiva del sueño). Puede asociarse a enfermedades graves como:

  • Hipertensión arterial
  • Accidente cerebrovascular
  • Infarto agudo de miocardio

Su prevalencia es elevada en la población general: se estima que se presenta en alrededor del 40% de los varones y el 20% de las mujeres, y aumenta con la edad. También se estima que el 45% de los adultos ronca ocasionalmente, y que al menos el 25% lo hace en forma frecuente.

Tipos de ronquido

El ronquido recurrente (que se produce todas las noches) debe diferenciarse del ronquido ocasional que es provocado por el cansancio o el consumo ocasional de alcohol. En el caso de este último, se debe recibir tratamiento, y cuanto antes mejor, pues es un proceso evolutivo. Si persiste, la obstrucción implica otras estructuras del área de la otorrinolaringología. El tratamiento puede ser mediante cirugía, radiofrecuencia, implante de paladar, etc. Los ronquidos humanos pueden llegar a niveles realmente preocupantes tanto para la salud de la persona que los padece como para su entorno social inmediato.

El ronquido se asocia a obesidad, estrés, tabaquismo y obstrucción nasal.

En aspectos sociales, muchos matrimonios se han disuelto porque uno de los cónyuges ronca en exceso y no deja descansar a su pareja, cosa que crea fuertes tensiones y rechazo a dormir juntos.

Causas y condicionantes:

Para que se produzca el ronquido se pueden dar alguna de las siguientes condiciones o todas ellas:

  1. Situación de estrés.
  2. Estrechez de los cornetes nasales o existencia de un cuadro de sinusitis crónica.
  3. Obstrucción respiratoria parcial o total, que obliga al aire a pasar a presión para llegar a los pulmones.
  4. Tejidos blandos que se sueltan y (como la relajación muscular del paladar que se suelta o la base de la lengua) vibran al paso del aire forzado a presión.
  5. Mala postura al dormir o mal estado del colchón.
  6. Obesidad (sobrepeso) con desarrollo de abundante grasa abdominal (panza) que obstruye el trabajo del músculo diafragma, un músculo esencial en la respiración pulmonar.

Consecuencias en la salud:

Los ronquidos son un signo o señal del “Trastorno del sueño” y una alteración en la respiración, y pueden tener graves consecuencias, partiendo por un estado soporífero de somnolencia temporal, pérdida temporal de la memoria (dificultad para recordar nombres, fechas etc.), incapacidad parcial del raciocinio lógico (realizar operaciones aritméticas por ejemplo) y jaquecas, irritabilidad, dificultad para memorizar, pérdida de conciencia situacional y cambios bruscos de carácter.

Físicamente podemos sentir que el cuerpo no descansa, se deteriora nuestra calidad de vida, podemos padecer hipertensión o problemas cardíacos e irritabilidad.

Aunque el tratamiento de las personas que roncamos es variado y es según la causa; podemos hacer algo para autoayudarnos:

  • Reducir la ansiedad y el nivel de estrés.
  • Mejorar las condiciones del lecho y el ambiente del dormitorio.
  • Privilegiar los ambientes reposados.
  • Practicar ejercicios de relajación.
  • Reducir el peso, si es excesivo.
  • No hacer cenas pesadas.
  • No consumir alcohol.
  • No fumar.

En fin que podemos ayudarnos con diferentes prácticas, pero si persisten las molestias, lo mejor es consultar al médico. No lo olvides, por tu salud, vive más.

 

 

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